Nuestros clientes nos exigen Calidad, Sostenibilidad nos la exigimos nosotros mismos

Conseguir un alto nivel de Calidad requiere de experiencia pero sobre todo dedicación. A lo largo de los años hemos ido mejorando nuestra técnica y puliendo los defectos. En este continuo proceso de aprendizaje hemos contado con la inestimable ayuda de nuestros clientes. Gracias a sus estrictas exigencias y sabios consejos, hemos ido mejorando nuestros procesos hasta alcanzar un elevado grado de detalle en todos nuestros productos.

Indonesia, como la mayoría de países tropicales, tiene una exuberante naturaleza. Su fértil suelo permite que árboles y plantas crezcan con facilidad. Pero su clima puede llegar a ser extremo. Las Fuertes lluvias monzónicas a menudo causan graves daños allí donde se ha realizado una tala sin control, lo que afecta directamente a la población local en forma de inundaciones o corrimientos de tierra. Esta es una de las muchas consecuencias que podemos observar in situ aquí, y sinceramente nos preocupa. ¿Qué podemos hacer nosotros para prevenirlo? Seleccionar nuestra madera de forma responsable, y colaborar con ONGs, tanto locales como globales.

Esta es nuestra forma de trabajar

Selección de la madera. Indudablemente la madera es el principal recurso en nuestro trabajo. Es por ello que tenemos una gran responsabilidad a la hora de elegir la fuente de nuestra madera. La Teca Reciclada siempre oculta una historia, que eventualmente puede remontarse incluso a siglos de antigüedad. Nuestra teca proviene principalmente de edificios en ruinas. A través de un exhaustivo proceso de reciclaje nos encargamos de devolverle a la vida, recuperando su oculta belleza original. En el caso de la madera de Sungkai, solo la compramos exclusivamente de plantaciones controladas por el gobierno. Madera certificada que cumple estrictamente con los criterios medioambientales de sostenibilidad.
El Proceso de Secado de la madera es esencial para asegurar un óptimo contenido de humedad. La madera de Teca Reciclada ya ha pasado por un largo proceso de secado natural, lo cual la hace muy estable. La madera de Sungkai, por contra, es fumigada y puesta en el horno de secado nada más llegar a nuestra fábrica Con este preciso proceso de secado minimizamos futuras grietas en la madera y deformaciones en la estructura del mueble.

Una vez que la madera ya está lista, comenzamos la Producción, eligiendo las piezas de madera más adecuadas para cada parte del mueble. Cada pieza se remata para lograr una unión perfecta, utilizando técnicas como el “finger joint” o “tenon mortise”, entre otras. Nuestro compromiso es utilizar los mejores pegamentos y accesorios para conseguir un ajuste perfecto. De esta manera podemos garantizar una larga vida a nuestros productos.

Un minucioso y delicado Lijado y Acabado son la clave para hacer de nuestros muebles una agradable experiencia al tacto. Ofrecemos distintos tipos de acabados, como texturas suaves o rústicas, conservando siempre la belleza natural de la veta de la madera maciza. Todas nuestras piezas metálicas son tratadas en nuestra fábrica con pintura electrostática en polvo (powder coated), garantizando una alta protección contra la oxidación y las rayaduras.

Nuestros muebles generalmente realizan un largo recorrido hasta llegar al cliente final. Es por eso que un cuidadoso proceso de Embalaje minimizará los riesgos de daños durante el viaje. Todos nuestros productos son empaquetados en una caja de cartón grueso, con un refuerzo especial en los bordes y las esquinas.

 

Todos estos pasos requieren la plena dedicación de nuestros artesanos y todo nuestro equipo humano, nuestro activo más valioso. Estamos verdaderamente orgullosos de todos ellos. Su continuo esfuerzo hace posible ofrecer una alta y consistente calidad en cada uno de nuestros muebles.

Un cliente feliz siempre nos produce satisfacción. Sabiendo que hemos respetado la naturaleza en el proceso de producción, la satisfacción es doble.

Colaboramos con la ONG global One tree planted y la ONG local Trees4Trees, para plantar al menos un árbol por cada tronco utilizado durante el proceso de producción.

“El mejor momento para plantar un árbol fue hace veinte años. El segundo mejor momento es ahora.”

Antiguo proverbio asiático